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Javier Milei Se Pronuncia Tras los Incidentes Durante la Protesta en el Congreso

Nacionales

Tensiones extremas se vivieron ayer en las inmediaciones del Congreso de la Nación, donde se desarrollaba el debate por la reforma laboral. Los alrededores del recinto se convirtieron en escenario de enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad federales, que recurrieron al protocolo antipiquete para resguardar el desarrollo parlamentario. El saldo incluyó personas heridas y varios detenidos, así como la difusión de imágenes de violencia en medios y redes sociales, acrecentando la preocupación social y política.

En este contexto, el presidente Javier Milei utilizó su cuenta oficial en la red social X para pronunciarse sobre los hechos. Acompañó una serie de fotografías y videos de los disturbios en el exterior del Palacio Legislativo con el mensaje: “Del otro lado tenemos esto”.

El mandatario buscó encuadrar la protesta como una cuestión de orden público y marcar diferencias políticas. Su publicación generó reacciones inmediatas en el ámbito oficialista y en la oposición, reavivando el debate sobre el alcance de las manifestaciones y la función del Estado ante la protesta social.

El mensaje de Milei fue replicado por miembros del Ejecutivo y simpatizantes, quienes respaldaron la intervención de las fuerzas federales, insistiendo en la necesidad de preservar la paz social frente a la presión sindical. Por otro lado, la CGT y otras organizaciones gremiales difundieron comunicados en los que denunciaron represión y defendieron el derecho a manifestarse ante lo que consideraron un recorte de derechos laborales. Según reportes, el uso de gases lacrimógenos, balas de goma y carros hidrantes produjo, al menos, diez heridos y múltiples detenciones.

La violencia se intensificó cuando algunos participantes intentaron derribar las vallas de seguridad dispuestas alrededor del Congreso. La Policía Federal utilizó gas pimienta y realizó formaciones de dispersión para contener a los sectores más radicalizados.

Simultáneamente, en redes sociales circularon videos donde se veía a manifestantes arrojando objetos y replegándose frente a la acción de los carros hidrantes, en medio de detonaciones y gritos.

El pronunciamiento presidencial fue interpretado como una reafirmación de su política de tolerancia cero ante piquetes. Voceros del gobierno nacional defendieron el protocolo antipiquete, subrayando el objetivo de garantizar el trabajo legislativo sin interrupciones. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, remarcó que no tolerarán que grupos violentos condicionen la democracia.

Desde sectores de la oposición, la respuesta fue inmediata. Legisladores peronistas y de izquierda repudiaron el accionar oficial y exigieron el cese de la represión. Se resaltó que el derecho a la protesta es una garantía constitucional, al tiempo que organismos de derechos humanos solicitaron la intervención judicial para investigar excesos de las fuerzas.

Mientras continuaba el tratamiento parlamentario bajo fuerte custodia, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, sostuvo que la actividad legislativa seguiría a pesar de los incidentes, pidiendo cautela a los legisladores.

La CGT anunció una nueva jornada de movilización en rechazo al accionar policial y en defensa de los derechos laborales. Las imágenes del operativo de seguridad —que incluyó personal de Gendarmería, Prefectura y Policía Federal— alimentaron el debate sobre los límites de la protesta social y la actuación estatal.

La publicación de Milei, con la frase “Del otro lado tenemos esto”, se volvió tendencia nacional y suscitó miles de opiniones a favor y en contra. Los incidentes dejaron en evidencia la profunda polarización política y social que atraviesa el país en el contexto de la reforma laboral y el debate por el derecho a la protesta. El día cerró con heridos, detenidos y una controversia institucional que continuará en el centro de la agenda pública.