La Sociedad Italiana de San Pedro recuerda que este 4 de septiembre se celebra el Día del Inmigrante.
Es muy importante mantener vivo el recuerdo de todos aquellos temerarios que con gran voluntad, espíritu de sacrificio y esperanza, se subieron a los barcos , en sucesivas oleadas y por distintas razones, que los traerían a un país desconocido, pero sin guerras y pleno de recursos, donde estaba todo por hacer. Fueron tiempos difíciles, en los que debieron esforzarse para incluírse en una sociedad que no les dio demasiados privilegios.
El Estado Argentino , fomentó la inmigración y la protegió con leyes especiales, permitiendo así, que quienes ingresaban cargados de ilusiones, pudieran desarrollar sus capacidades, desde el laboreo de la tierra hasta obras de ingeniería y construcción. Modificaron las costumbres locales, introdujeron su cultura y formaron familias numerosas. Según el censo de 1914, un tercio de la población, estaba constituída por extranjeros, y este hecho explica el alto impacto en la vida local. Vinieron con las manos vacías y construyeron 3000 instituciones entre sedes y teatros, 400 escuelas y 20 hospitales.
Más tarde , comenzaron las migraciones sudamericanas, para trabajar en las distintas cosechas, en todas las regiones productoras del país. La bonanza económica dio trabajo a miles de habitantes de países vecinos, en las construcciones de edificios y carreteras. Son más recientes las oleadas de asiáticos, colombianos , venezolanos y la última, es la de los senegaleses, a quienes se les dificulta relacionarse por razones de idioma, viven en pésimas condiciones y son explotados.
La mala situación económica de nuestro país agravada por la pandemia , puede provocar una migración de jóvenes hacia otras latitudes, en busca de mejores posibilidades de progreso, repitiendo lo ocurrido luego de la crisis del 2001.
En el resto del mundo , los movimientos migratorios son constantes , se repiten las mismas causas que en el pasado .
Las migraciones humanas no son un asunto policial , sino que forman parte de la naturaleza humana. Migrar, huir, buscar refugio, es un derecho humano.


