Personal de gendarmería que realizaba controles el día viernes, en Lucio Mansilla al 3000, interceptó una camioneta que transportaba la mercadería sin ningún tipo de refrigeración. Se trataba de un vehículo convencional sin cámara frigorífica como la que se requiere en estos casos.
En el vehículo se dirigían dos personas de origen paraguayo que venían de Vuelta de Obligado y que se dirigían a Buenos Aires para vender los pescados. Los mismos fueron demorados por dos horas y luego les fue permitido irse.
Los efectivos dieron aviso a la Dirección de Tránsito y Nocturnidad, los cuales a su vez avisaron a la Dirección de Bromatología. Allí se pudo constatar que se trataba de unos 80 kg, entre los que había bagres, tarariras y sábalos (que no está permitido pescar). Los pescados fueron decomisados y destruidos en el Corralón municipal, por no estar en condiciones para su consumo.


