En medio de una ola de violencia que ya dejó más de 120 muertos en casi dos meses, el Ejército israelí dijo que soldados mataron a tiros a un palestino durante una redada israelí en la localidad cisjordana en la que residía, Qatana, al noroeste de Jerusalén, en busca de armas.
Una vocera militar israelí dijo que, en respuesta a la incursión, residentes palestinos se enfrentaron a las tropas con cócteles molotov, “a lo que las fuerzas respondieron con medios de dispersión de masas”, informó la agencia de noticias EFE.
“Se disparó hacia el lugar de procedencia de un artefacto explosivo y podemos decir que se confirmó un blanco”, explicó la portavoz.
El Ministerio de Salud palestino dijo que la víctima fatal fue un palestino de 21 años.
Más tarde, otro palestino murió por disparos de las fuerzas de seguridad israelíes cuando amenazó con atacar con un cuchillo a agentes de la Guardia de Fronteras en el cruce de Tapuaj, en Cisjordania.
“Un coche se detuvo cerca de la posición de guardas fronterizos estacionados en la zona y, de repente, un sospechoso salió del vehículo y corrió hacia los agentes con un cuchillo”, informó la vocera de la policía israelí, Luba Samri, en un comunicado.
“Las fuerzas identificaron al atacante y le dispararon hasta neutralizarle”, agregó la portavoz, que más tarde confirmó la muerte del palestino.
Israel y Palestina se encuentran inmersos en una ola de violencia que desde el 1 de octubre dejó al menos 95 palestinos y 18 israelíes muertos. Casi la mitad de los palestinos muertos han sido identificados por Israel como autores de ataques consumados o frustrados, sobre todo con cuchillos.
La escalada comenzó a mediados de septiembre por tensiones en torno a la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, un lugar sagrado tanto para los musulmanes como para los judíos, que lo llaman Monte del Templo, y se extendió rápidamente a Israel y Cisjordania.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha achacado la violencia a lo que considera una instigación al odio religioso por parte de las autoridades palestinas y del grupo islamista Hamas.
El presidente palestino, Mahmud Abbas, ha rechazado categóricamente esta versión y afirmado que la violencia es resultado de la frustración y la indignación de los palestinos luego de casi 50 años de ocupación militar israelí ilegal de Cisjordania y la Franja de Gaza.


