Tenía 51 años y luchaba contra una dura enfermedad que le diagnosticaron hace pocos meses. Fue un brillante jugador de básquet y un excelente dirigente en donde llegó a ser presidente de Paraná, el club de sus amores.
Sobre el atardecer del sábado, se apagó la vida de quien sin dudas dejará un recuerdo imborrable en el deporte de la ciudad. A los 51 años y tras padecer una cruel enfermedad que le habían diagnosticado hace tan solo cinco meses falleció Gustavo Segalat, batallador como pocos, adentro y afuera de las canchas.
De voz ronca, respetado y querido, fue siempre un apasionado por el básquet y por el deporte en general, pero ya alejado de la actividad diaria pasó a cumplir un papel mucho más exigente, que fue el de dirigente.
En su carrera deportiva integró los equipos de básquet más importantes y exitosos que tuvo la ciudad, alcanzando logros insuperables a nivel provincial y nacional, junto a una camada inolvidable de jugadores. Años después se probó el traje de dirigente hasta llegar a ser una pieza fundamental en la recuperación de su amado Paraná Fútbol Club en donde fue electo Presidente.
Fue entrenador de minibásquet en Paraná e Independencia, y con el paso de los años impulsó distintas actividades, como el maxi básquet, la agrupación San Pedro Basquet, con cursos de entrenadores, árbitros y planilleros incluidos, tuvo mucho que ver con la llega de su amigo Marcelo Duffy al Club Náutico y bautizó las veladas gastronómicas post entrenamientos como los tradicionales “Maxi Miércoles” que era la excusa justa para juntarse con los amigos.
“El Capi”, como lo llamaban, se fue muy temprano e inesperadamente, pero el respetuoso homenaje de todos, principalmente el que sus amigos del club le brindaron colocándole su nombre a la cancha del gimnasio “Eduardo Romairone” en Paraná FC son el merecido reconocimiento que se le podía ofrecer al gran esposo, padre y amigo, fanático del Indio y Peronista de ley, para que se lo recuerde por siempre.
Fuente: San Pedro Informa


