En la jornada de ayer, una ciudadana de 50 años de edad presentó una denuncia en la comisaría local. Según relató, el pasado lunes recibió un mensaje a través de la aplicación de mensajería WhatsApp de alguien que afirmaba ser su amiga. En el mensaje, la supuesta amiga le solicitaba una transferencia de $45.000 pesos, argumentando que necesitaba realizar una compra urgente que no podía realizar personalmente.
La mujer realizó la transferencia confiando en que estaba ayudando a su amiga, pero luego se enteró de que el número de teléfono de su amiga había sido hackeado. Esto llevó a la víctima a darse cuenta de que había caído en una estafa.
Este tipo de estafas se han vuelto cada vez más comunes, y es importante que los usuarios estén alerta y tomen medidas para proteger su información personal y financiera. Se aconseja no compartir datos sensibles a través de mensajes o llamadas telefónicas no verificadas y, en caso de duda, contactar directamente a la persona en cuestión utilizando medios de comunicación confiables.


