La situación no es nueva pero a partir de recurrentes hechos delictivos donde percibe la violencia de los asaltantes, donde crece día a día los conflictos familiares y vecinales con heridos de arma blanca y arma de fuego, preocupa el uso de las «tumberas».
Tras procedimientos realizados por la policía, en la que se produjo el secuestro de este tipo de armas no convencionales, señalan y hacen mención a que su uso representa un peligro para los vecinos, para las fuerzas de seguridad e incluso, para quien la manipula, porque al ser caseras no reúnen todas las medidas de seguridad que se requieren para utilizarlas.
En el ambiente delictivo son conocidas como «tumberas” y se trata de armas de fabricación caseras hechas con caños para el gas que utilizan proyectiles de escopetas diseñadas para la caza.

Este ultimo tiempo ya no es novedad que el personal policial acuda a peleas entre jóvenes, padre e hijo, vecino contra vecinos, y que estén armados, entre ellos también mujeres y menores.
Los nuevos índices crecientes de violencia en la ciudad, se ha podido observar que en la mayoría de los conflictos se agreden con armas de fuego caseras, que lo que mas preocupa es que son de fácil acceso ya que existen tutoriales hasta en YouTube.
En esta semana se han realizado diligencias donde se ha secuestrando hasta ahora 2 . Este último se procedió a un esclarecimiento por un hecho de conflicto vecinal resonante en nuestra ciudad, por el uso de arma de fuego ilegal, donde se secuestro un arma de fuego de fabricación tumbera. El morador no se encontraba en la vivienda.

También este lunes 11, en el marco de la causa por el homicidio de Óscar Lezcano se realizó una diligencia de allanamiento secuestrando se un arma de fuego tipo tumbera. se estableció lugar donde podrían ocultarse arma de fuego que llevaba la víctima antes de su muerte, retirada de la escena por otro sujeto masculino, en calle Saavedra s/n de esta ciudad.
Según averiguaciones, se pudo establecer por vecinos de alguno de los barrios afectados por la escalada de violencia de los últimos días, manifestaron que los hechos acontecidos se debe a la disputa por el territorio para la venta de drogas.
Las «tumberas” tienen el calibre similar al de una escopeta de caza, el 12.75, y dependiendo la distancia con la que sean disparadas el daño puede ser letal al punto de que el «agujero” que deja en quien es impactado es del tamaño de una mano. La forma más común de conseguir estos cartuchos es a través de robos o escruches en casas de gente que se dedica a la caza, lo cual les permite hacerse de una buena provisión de proyectiles para sus armas de fabricación casera.
Otra característica que las diferencia de las armas hechas en fábricas es que todas tienen un solo disparo, lo que hace que, en general, los delincuentes no la prefieran para asaltos pero sí para asustar a sus contrincantes.
El principal problema es que no sólo las venden en algunos talleres clandestinos sino que cualquiera con un poco de conocimiento y una soldadora puede fabricarlas, lo que ha ocasionado un problema difícil de controlar para la policía.
La fabricación de armas caseras fue localizada por primera vez, en el año 1974 en el Penal de Sierra Chica (Olavarría), de allí su vulgar denominación “armas tumberas”, en relación a cómo denominaban los detenidos a su calabozo.
En la totalidad de las armas de fabricación casera, se deduce que presentan nula seguridad, ya que no contiene las premisas básicas establecidas para su elaboración, más aún, teniendo en cuenta la legislación argentina que prohíbe la fabricación no autorizada.
Habrá que atacar de fondo el problema: quién las provee?



