(NA) – Los investigadores continuaban buscando a un hombre de 42 años sospechado de haber cometido el crimen de una mujer de 50 y su hija de 15, cuyos cuerpos fueron hallados enterrados en una vivienda de la localidad de Punta Lara, cerca de La Plata.
Se trata de Hugo Orlando Hidalgo, un electricista que trabajaba en una empresa contratista que realiza tareas para la petrolera YPF.
Según fuentes judiciales, Hidalgo, que es conocido como «Ninja», es quien alquilaba a uno de sus jefes la casa en la que fueron encontrados los cuerpos de la enfermera Maruja Chacón Pérez y su hija Shirley Cielo Barrientos.
Los investigadores piensan que el hombre tenía pocas posibilidades de haberse alejado de la zona de La Plata, ya que no contaba con dinero y su cuenta bancaria fue bloqueada.
Según la investigación realizada y el testimonio de allegados a las víctimas, que eran de nacionalidad peruana, el hombre había entablado una relación de amistad con Chacón hace unos dos meses atrás y había invitado a las mujeres a cenar a la casa situada frente al camping policial de Punta Lara, el último fin de semana de enero.
Los familiares de las víctimas aseguran que Hidalgo le prometió a la mujer, que trabajaba como enfermera, un mejor empleo.
Los investigadores comenzaron a buscar a madre e hija a partir de la denuncia realizada por familiares y vecinos el pasado sábado 4 de febrero.
A los allegados les extrañó la ausencia de Chacón de las redes sociales como Facebook, donde se conectaba y saludaba a sus conocidos todos los días.
Otros dos hijos de la mujer, que viven en Perú, le pidieron a sus vecinos que intenten ubicar a su madre y su hermana menor en la casa que habitaban, en la localidad de Ensenada, pero no la encontraban.
Los allegados rastraron el llamado de Chacón a una amiga en la que ella decía «Por favor, no quiero morir», y también se escuchaba a su hija que pedía ayuda, siempre con el fondo de un televisor o un equipo de audio funcionando con alto volumen.
Los policías llegaron a la vivienda de Hidalgo tras comprobar que el hombre había renunciado a su trabajo, mientras dijo que se había mandado una «macana» y también establecieron que las mujeres lo conocían como Hugo Marcos Amiel.
Los cuerpos de las dos mujeres fueron hallados este lunes a la madrugada bajo una parrilla: una información extraoficial indica que en primer lugar fue asesinada Chacón y varios días después fue ultimada la menor.
Ambos cadáveres se encontraban sin ropas, por lo que no se descarta que hayan sido víctimas de abuso sexual, mientras que por el momento no fueron realizadas las operaciones de autopsia.
En tanto, también se investiga el testimonio de una mujer llamada Elba que dijo haber acampado el mismo fin de semana a pocos metros de la vivienda donde aparecieron los cuerpos.
Elba, se presentó en una fiscalía de Morón, y dijo que el día 28 de enero «nadie podía dormir por la música fuerte como de boliche que salía de una casa, donde había como una fiesta».
«Después salió a la calle un hombre que estaba muy borracho y cantaba. Poco después se escuchó la voz que parecía la de una chica jovencita que decía ´Dejame, dejame´», contó la mujer al canal Crónica.
Los hijos de la mujer que viven en Perú arribarán mañana jueves al aeropuerto de Ezeiza, para luego presentarse ante la fiscalía que investiga el caso.
Tanto el hijo como la hija aseguraron desde Perú que cuentan con una grabación de una comunicación telefónica en la cual su madre clama por su vida.


