Bastante antes de que las miradas estuvieran en las piletas olímpicas y nadadores internacionales que deslumbran, con tecnologías en trajes de baño impensados para esa época, un sampedrino con bravura y a pura brazada buscaba quedar en la historia de la natación y lo logró.
“El YACARÉ del Paraná”, así se lo denominaba a Agenor Almada, uno de los diez deportistas más grande de la historia deportiva de nuestra ciudad y uno de los mejores nadadores del país, un 2 de marzo de hace 53 años atrás, se lanzó al agua desde Colonia, Uruguay y llegó a la costa Argentina, en la zona de Quilmes y Berazategui. Lo hizo en tiempo récord para ese momento, fue en 19 horas y 10 minutos, llevándose todos los comentarios en los medios del momento y un gran reconocimiento, como pocos, en su ciudad, San Pedro.
Intentó unir Rosario con Buenos Aires nadando por el río Paraná, logrando llegar muy cerca del Puerto de Buenos Aires (las fuertes olas del Río de La Plata frente a Aeroparque lo tuvo durante varias horas sin poder avanzar) en 62 horas y 19 minutos. Fue parte de una camada de nadadores que hicieron historia en la argentina. Santa Fe dio al primero de los muchos nadadores argentinos en esta especialidad: Pedro Candioti, nacido en 1893, el Tiburón de El Quillá -bautizado así por el arroyo en el que dio sus primeras brazadas-, Alfredo Camarero, Horacio Iglesias, Claudio Plit, Diego Degano, Gabriel Chaillou, Damián Blaum, el baraderense Alberto Hoffman, Antonio Albertongo, el zarateño Luis Rocha y el correntino “Mojarrita” Agüero, este último con quien mantuvo una fuerte rivalidad deportiva, entre otros.
Mantuvo en vilo a la ciudad con los récord logrados en el río o pileta atado de pies y manos (más de 61 horas), donde miles de sampedrinos pasaban a saludar y ver a uno de sus referentes más importantes y por el cual orgullosos inflaban el pecho.
Hijo de un práctico del río Paraná- su principal guía cada vez que se zambullía en el agua, Agenor Almada fue un destacado en pruebas en pileta cuando aún era infantil aunque en su adolescencia se volcó a los desafíos de larga distancia en aguas abiertas como lo hizo a sus dieciséis años cuando nadó desde Ramallo hasta San Pedro y, dos temporadas después, braceó desde Rosario hasta San Pedro en veintinueve horas. Unió San Lorenzo, Santa Fe con San Nicolás en sólo 15 horas.
Falleció en San Pedro el 7 de enero de 2012 los 79 años, hoy lo recordamos, para que los deportistas jóvenes sepan quien fue uno de los más grandes, intentos y récord que aún no cuestan quebrar.
Se puede apreciar un material fílmico único en https://www.youtube.com/watch?v=Rc8wkdDZqCs


