Tras doce horas de debate, la Cámara Alta sancionó la normativa con 38 votos a favor, 29 en contra y 1 abstención. El apoyo de los cinco legisladores que no se habían expresado públicamente terminó inclinando la balanza.
El voto fue transversal, ya que de los 38 votos a favor 26 fueron aportados por oficialista Frente de Todos mientas que 12 llegaron desde la oposición.
El resultado fue casi un calco del que, en sentido contrario, se registró hace poco más de dos años atrás, cuando Mauricio Macri permitió que el Congreso debatiera por primera vez un proyecto de legalización del aborto. En aquella oportunidad, el texto fue rechazado por 38 votos en contra y 31 a favor.
La certeza de que el proyecto se encaminaba hacia su sanción se produjo antes de la medianoche, cuando Stella Maris Olalla (UCR-Entre Ríos), la provincial Lucila Crexell (Movimiento Neuquino) y el peronista tucumano Sergio «Oso» Leavy dejaron de jugar a la escondidas y revelaron que apoyarían el proyecto.
Apenas iniciado el debate, y para garantizarse los votos que lo acerquen de manera definitiva a la sanción de la norma, el Gobierno había anunciado su disposición a modificar el texto de la eventual ley al momento de su promulgación. El objetivo era evitar que el proyecto vuelva modificado a Diputados, lo que demoraría su sanción.
Con esa modificación apostó a garantizar el voto de dos legisladores que en las últimas horas habían coqueteado con la posibilidad de abstenerse: el provincial Alberto Weretilneck (Río Negro) y Edgardo Kueider (Entre Ríos). La efectividad de la jugada quedó confirmada durante la madrugada. Ambos votaron a ffavor.
Además de la puja dialéctica de posturas irreconciliables entre la defensa de la vida, que esgrimieron los «celestes», y el derecho de la mujer a disponer de su cuerpo, que sostuvieron los «verdes», durante el debate se escucharon fuertes cuestionamientos políticos por el «oportunismo» del Gobierno de usar el debate del aborto para tapar el fracaso de sus políticas en otras áreas.
«Todos están siguiendo lo que sucede acá mientras en la Cámara de Diputados se está perpetrando el ajuste a nuestros jubilados», denunció la radical María Belén Tapia (Santa Cruz), para quien el debate simultáneo en ambas cámaras legislativas formó parte de un plan del oficialismo.
Fuente: La Nación


