Capdevila, exfuncionario del Ministerio de Economía y testigo de la causa Ciccone, quien había decidido abandonar el país luego de denunciar amenazas, fue designado director de la Dirección Técnico Registral de un organismo dependiente del Renar.
El nuevamente funcionario ocupaba el cargo de Director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Hacienda cuando en 2010 la AFIP le pidió al por entonces titular de la cartera, Amado Boudou, que opinara sobre el pedido de moratoria para la empresa Ciccone Calcográfica, algo que fue desalentado por Capdevila.
Capdevila confirmó con dos escritos judiciales que había padecido amenazas y sostuvo que consideraba que no estaban dadas las condiciones de seguridad indispensables para testificar en Tribunales. En ninguno de esos escritos, sin embargo, el exfuncionario identificó a sus agresores. Pero dejó indicios en su comunicado público. Recordó que fue convocado como testigo, ya que redactó un dictamen en el que objetó que Boudou, por entonces Ministro de Economía, apoyara con su firma –pero por fuera de su competencia funcional– que la AFIP le otorgara un plan con beneficios excepcionales a la nueva Ciccone, ya controlada por The Old Fund y presidida por Alejandro Vandenbroele.
El entonces director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Hacienda le dijo a Boudou que no correspondía «dar instrucciones sobre el curso de acción en relación al pedido de Ciccone», algo que finalmente fue desoído por el titular de la cartera, mostrándose a favor de la moratoria.
Capdevila denunció que debió irse del país por las amenazas recibidas luego de que tomara estado público la causa que involucra al exvicepresidente Boudou. “Fue una persecución directa con amenazas incluidas. Ahora decidí volver y tengo que reconocer esta oportunidad que me dio el nuevo gobierno. Tuve un par de ofrecimientos, pero el desafío me gustó”, remató.

