Si bien la provincia aprobó un protocolo para que se puedan realizar distintas celebraciones, en San Pedro será el ejecutivo quien disponga cómo hacerlo y desde cuando.
Más allá de que el gobierno provincial anunció la aprobación de un protocolo para desarrollar actividades religiosas las autoridades locales anunciaron que aun no se contempla aplicarlo en San Pedro y que deberá ser el propio municipio quien resuelva desde cuando y cómo se podrán realizar.
Así lo señaló el propio Director de Modernización Hernán Contreras en la conferencia de prensa del lunes por la noche. Mientras tanto, las iglesias y espacios religiosos de la ciudad permanecen cerrados y deberán seguir con las propuestas virtuales que se han ofrecido desde que comenzó la cuarentena.
En las últimas horas se pudo saber que el gobierno de la provincia de Buenos Aires aprobó un protocolo de higiene y seguridad para la habilitación gradual de actividades religiosas en los distritos que se encuentran en fase 4 y 5 donde ya está habilitada la actividad en templos, en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio.
El protocolo para actividades religiosas, publicado en el Boletín Oficial del distrito, establece que «no se permitirá ningún tipo de celebraciones religiosas que impliquen la concurrencia masiva de personas, como por ejemplo misas, bautismos, casamientos, comuniones, bat mitzvah, bar mitzvah, iom kipur, shabat, rosh hashaná, año nuevo musulmán, ramadán, eid el fitr».
«Las celebraciones religiosas podrán ser transmitidas desde cada establecimiento vía streaming, siempre garantizando una mínima presencia de personal religioso en los templos y un distanciamiento personal de al menos 2 metros», se aclara.
Se remarca que todas las personas presentes deberán usar barbijo, que el micrófono deberá estar cubierto con un film protector que será descartado luego de finalizada la ceremonia y que el ingreso de feligreses a los establecimientos religiosos sólo se permitirá con el fin de realizar oraciones, siempre que no se exceda el tercio de la capacidad del lugar.
«La permanencia dentro del establecimiento se establecerá por turnos de 20 minutos, dejando un tiempo de 10 minutos para limpiar e higienizar el lugar antes de que ingresen nuevas personas», se añade y se establece que los lugares de culto a los que las y los feligreses podrán recurrir serán los de cercanía.
Se determina que el templo deberá contar con una puerta para el ingreso y otra diferente para el egreso de las personas, de modo tal de evitar aglomeración, se deberá controlar la temperatura de los fieles en la entrada y dispensarse alcohol en gel a las personas autorizadas para ingresar.
Deberá mantenerse una distancia mínima entre personas de 2 metros hacia cada uno de los lados y los asientos deberán estar ubicados de tal manera que se respete la distancia; se prohíbe el saludo con besos, abrazos, apretones de manos y/o cualquier otra forma de saludo y/o demostración de afecto que implique el contacto físico entre personas; y las pilas de agua bendita permanecerán vacías.
La institución religiosa debe extremar en todo momento la limpieza, desinfección y ventilación del lugar, especialmente los bancos y cualquier otro elemento que pueda haber entrado en contacto con personas.
También se establecen medidas generales de desinfección y ventilación, procedimientos para casos sospechosos positivos de Covid-19.
Fuente: San Pedro Informa


