El equipo del Museo Paleontológico recorrió un sector del río Arrecifes, propiedad de Estancia El Algarrobo, donde se recolectaron muestras de interés histórico y paleontológico
Una recorrida efectuada en los últimos días por el grupo del Museo Paleontológico de San Pedro en un sector perteneciente a Estancia El Algarrobo, arrojó interesantes resultados.
En recorrida sobre la costa del río Arrecifes, que es el límite natural de la estancia, el equipo halló elementos vinculados a la Gran Seca de 1827-1832, la ingresión marina del Holoceno y restos de un acorazado del Pleistoceno superior.
José Luis Aguilar, Walter Parra, Jorge Martínez y Javier Saucedo, fueron amablemente guiados y acompañados por el encargado del predio, Sr. Ezequiel Sánchez.
En un sector amplio de costa se recuperaron restos de ganado vacuno, ganado ovino y ciervos, que quedaron en el lugar debido a un evento climático de grandes proporciones como lo fue la Gran Seca de 1827. Este hecho, ya registrado por el equipo del museo en 2020, a poca distancia de ese lugar, fue un suceso climático que devastó las poblaciones de animales, tanto salvajes como de granja; duró unos cinco años y fue registrado por Charles Darwin en viaje por la zona, en aquellos tiempos.
También se observaron sectores con restos de la última entrada del mar a la zona, hace unos 5.000 años. Se muestrearon moluscos y arenisca conteniendo diferentes restos vinculados a aquel momento en el que el avance del mar por derretimiento de los polos, cubrió vastos sectores del norte bonaerense, quedando restos de la fauna que habitó aquel ecosistema.
Por último, se recuperó una placa de coraza muy bien preservada perteneciente a un armadillo gigante fósil del género Doedicurus. Estos animales acorazados fueron mamíferos de gran porte cuyo peso superaba los 1.000 kilogramos y su cola poseía un “mazo” muy robusto con púas en su superficie, que le permitía defenderse de sus atacantes.
Desde el Museo Paleontológico de San Pedro se agradece a la familia propietaria de Estancia “El Algarrobo”, así como también a Ezequiel Sánchez por su excelente predisposición.





