Cada 25 de abril, desde 1945, celebramos El día de la Liberación, en todas las instituciones italianas del mundo, con exposiciones, conciertos, actos, coros de canciones partisanas y homenajes a los héroes, con motivo de la caída del régimen fascista de Mussolini y de la expulsión de los nazis del territorio italiano. El eje Roma -Berlín, alianza concebida en 1940, entre Italia y la Alemania de Hitler, con fines expansionistas llegaba a su fin.Los italianos , celebran a su manera, la fiesta nacional. Muchos coinciden en que la caída del fascismo dio lugar al nacimiento de la actual República Italiana, siendo motivo de unidad política y patriótica, pero para la mayoría , la fecha es propicia para honrar a todos los que perdieron la vida en esta lucha , es un recuerdo explícito a la labor y a la entrega de los partisanos. Eran civiles, de todas las edades, de diferentes ideas políticas, que dejaron sus actividades para constituir la gran resistencia italiana , que carecían de experiencia en combates, pero que contaban con el conocimiento del territorio en que vivían. Se agrupaban en zonas montañosas y de difícil acceso. Con su guerra de guerrillas ,realizaban emboscadas y sabotajes nocturnos , para dañar pertrechos, camiones y armamentos en los campamentos alemanes. Su accionar clandestino producía desgaste material y moral en las tropas invasoras, mientras que una oleada de solidaridad reconfortaba a los partisanos , que recibían aportes de dinero, ropa , alimentos y medicamentos en cada pueblo que defendían. Para ellos , oponerse al nazismo fue un imperativo moral. Su ética de la responsabilidad hizo que no pensaran en la respuesta vengativa del enemigo, sus represalias y masacres. Entre 1941 y 1942 , la mortandad de partisanos superaba el 70 %. Por presión de Hitler, el régimen fascista italiano, aprobó leyes antisemitas, que afectaron a los judíos italianos , quienes , desde la década de 1930, estaban completamente integrados a la cultura y sociedad italianas . Estas leyes prohibían el matrimonio entre judíos y no judíos, obligaron a dejar sus trabajos a miles de ellos, revocándoles la ciudadanía italiana.
En septiembre de 1943, la máquina de muerte del Holocausto se puso en marcha en Italia. Con la intención de aplicar » la solución final » a toda la población judía del país, hubo matanzas como las del Lago Maggiore para culminar, el 24 de marzo de 1944, con la masacre de las Fosas Ardeatinas, donde 75 de las 335 víctimas, eran judíos. Los alemanes se quedaron con la gestión de los ferrocarriles italianos y los utilizaron para deportar a los judíos italianos hacia el campo de concentración de Auschwitz. Más de 10.000 de ellos fueron exterminados, mientras que miles de voluntarios italianos no judíos , arriesgaban sus vidas para esconderlos en iglesias, conventos , sótanos y para poner a salvo a cientos de niños, en Suiza. El 10 de julio de 1943, la ofensiva aliada contra la dictadura de Mussolini, desembarcaba en Sicilia, para » restaurar a la Italia, la libertad como Nación», y expulsar a las tropas alemanas, extendidas a lo largo de toda la península.A fines de abril de 1945, los partisanos capturaron y ejecutaron a Mussolini, y las fuerzas alemanas en Italia, se rindieron el 2 de mayo del mismo año, ante los aliados . En el momento de la liberación, la figura del Partisano, adquirió completa legitimidad, después de años de clandestinidad y combate.Un periódico de la época tituló con grandes letras en su portada : LA ITALIA ES LIBRE. LA ITALIA RESURGIRÁ. Pasaron los años y esa exclamación de deseos se ha hecho realidad gracias al esfuerzo de sus héroes.
Vívian Elena Collaretti


