El Concejo Deliberante aprobó esta tarde la rendición de cuentas correspondiente al Ejercicio 2023, en una sesión que no estuvo exenta de tensiones y debates acalorados. La votación se llevó a cabo después de que se diera el visto bueno en una sesión extraordinaria previa a los «excesos presupuestarios» del mismo período.
Los 9 votos de la bancada de Unión por la Patria (UxP) fueron suficientes para convalidar los gastos del año pasado en el Municipio, gracias a la abstención de la concejala del PRO, Vanina Cappelletti, de Juntos por el Cambio. En su intervención, Cappelletti justificó algunas de las medidas adoptadas por el Ejecutivo, pero también solicitó una mayor fiscalización y optimización de la inversión del dinero público.
La decisión de Cappelletti generó una dura respuesta por parte del concejal Diego Lafalce, quien criticó su postura diciendo: «El espíritu del PRO no es el de no hacerse cargo de las decisiones. Somos el ente de contralor del Ejecutivo y tenemos un sobrecargo de 7 mil y pico de pesos. O estamos a favor del desmanejo económico del Estado Municipal o no lo estamos, pero hay que poner la cara porque después cuando vamos a la calle y nos putean somos todos los mismos, los concejales… esto es una joda».
Por parte del oficialismo, el presidente del bloque de UxP, Juan Cruz González, actuó como miembro informante. González explicó que el exceso presupuestario de 750 millones de pesos, aunque significativo, representaba menos del 9% del presupuesto total de 9.500 millones de pesos para ese año. Añadió que el déficit se debía, en parte, a la paritaria municipal del 110% y a una inflación del 214%. Asimismo, destacó que aunque la cobrabilidad de tasas aumentó, lo hizo muy por debajo de la inflación.
Paola Basso, de la UCR, subrayó el incremento de la facturación de obras sociales en el ámbito de la salud y los mayores giros de coparticipación de la Provincia durante 2023, aunque también mencionó el crecimiento de los gastos en personal.
Por su parte, Martín Rivas, liberal de Juntos por el Cambio, criticó lo que consideró un claro desequilibrio fiscal y un déficit económico grave. Señaló obras con ejecución nula, como las partidas asignadas a varios barrios y proyectos de adoquinado que apenas se habían ejecutado. «Esta desprolijidad nos confirma la irresponsabilidad de un poder prepotente que cree que puede manejar las finanzas de los sampedrinos a su antojo», afirmó.
El último en tomar la palabra fue Mauro De Rosa, de La Libertad Avanza, quien advirtió sobre el aumento del número de proveedores contratados para trabajos que podrían haber realizado los empleados municipales. «Había una guía de turismo con rallys y fiestas que evidenciaban una campaña electoral exitosa», añadió.
La aprobación de la rendición de cuentas y los excesos presupuestarios del Ejercicio 2023 ponen de manifiesto las profundas divisiones y desafíos que enfrenta el Concejo Deliberante en su labor de supervisión y gestión de las finanzas municipales.


