Gabriel Hanna, representante de un grupo inversor dedicado a la reactivación de la Clínica San Pedro, ha salido al paso de los rumores que circulaban sobre un supuesto remate del edificio donde funcionaba dicha institución médica. Estos rumores surgieron tras la difusión de un mensaje que sugería la presencia de un perito martillero para llevar a cabo una tasación, lo que desató preocupación entre quienes están implicados en el proyecto de revitalización del centro de salud.
Desde el estudio jurídico involucrado se había informado a los supuestos interesados sobre la visita del perito martillero para inspeccionar las instalaciones, un paso previo al proceso de subasta pública. Sin embargo, Hanna ha desmentido categóricamente cualquier medida judicial relacionada con un eventual remate del lugar.
«Es incesante todo tipo de versiones que nos llegan con respecto a lo que puede pasar con la clínica», declaró Hanna, agregando: «Esto de un supuesto remate también nos llegó sin demasiados detalles y nosotros lo desestimamos porque no tiene absolutamente nada que ver con nada».
El empresario expresó su incredulidad ante la posibilidad de que haya personas interesadas en impedir la reapertura de la Clínica San Pedro, considerando que sería perjudicial para la sociedad. «Hay que ser muy mala persona y muy mal intencionado para generar todo esto», subrayó.
Hanna destacó la importancia de la Clínica San Pedro en el contexto de una ciudad con un sistema de salud colapsado y la escasez de establecimientos privados que puedan aliviar la presión sobre el sistema público. En este sentido, enfatizó en el valor que aportaría la reactivación de la clínica para la comunidad.
Ante la incertidumbre generada por estos rumores infundados, Hanna llamó a la calma y reafirmó el compromiso del grupo inversor con el proyecto de reabrir la Clínica San Pedro, asegurando que continuarán trabajando para su pronta reapertura y contribuir así al mejoramiento del sistema de salud local.


