Juan Román Riquelme y la actual Comisión Directiva de Boca Juniors enfrentan una nueva denuncia judicial por supuestas irregularidades en la gestión del club. La causa, presentada recientemente tras el receso judicial, recayó en el Juzgado Criminal y Correccional 39, bajo la dirección del juez Santiago Bignone y el fiscal Carlos Vasser.
El denunciante es Walter Federico Klix, socio activo de Boca Juniors y presidente de la agrupación Movimiento Sangre Bostera. Klix remarcó que actúa a título personal y no por su función como funcionario nacional o referente político, y afirmó que su objetivo es «proteger los intereses y la transparencia de la institución».
Klix ya había impulsado una denuncia en 2023 por el presunto desvío de unas 50.000 camisetas oficiales vendidas ilegalmente, causa que fue archivada en pocos meses tras considerar la Justicia la inexistencia de delito. En esta nueva presentación, el denunciante afirma que ahora cuenta con nuevas pruebas y la colaboración de socios dispuestos a testificar.
La denuncia actual se estructura en cuatro ejes fundamentales. El primero es la manipulación del padrón de socios, donde se acusa a la dirigencia de convertir en activos a simpatizantes que no cumplieran los requisitos, presuntamente a cambio de dinero y promesas de apoyo político, con el consiguiente perjuicio económico y la alteración del proceso electoral del club.
El segundo eje es la subdeclaración de ingresos en partidos disputados en La Bombonera. Según Klix, en el encuentro ante Alianza Lima se declaró ante las autoridades una asistencia muy inferior a la capacidad del estadio, lo que habría generado una recaudación menor a la real. Desde el club, sin embargo, rechazan estos señalamientos y sostienen que toda la información fue correctamente reportada.
En tercer lugar, se denuncia la existencia de reventa de entradas en formato papel y de abonos solidarios, en una operatoria que derivaría en un perjuicio patrimonial para Boca y favorecería circuitos informales de comercialización. Klix asegura contar con víctimas y pruebas adicionales para acompañar la investigación.
El cuarto aspecto señalado apunta a la supuesta liberación intencional de molinetes durante los partidos, permitiendo el ingreso de personas sin control, lo cual estaría documentado en el reciente estreno del torneo ante Riestra. La Justicia podría solicitar el registro de accesos tecnológicos y cámaras de vigilancia para profundizar en este punto.
Por su parte, la directiva de Boca Juniors minimizó la presentación y aseguró no estar preocupada. Destacaron que desde su llegada han actuado «de manera transparente» y que anteriores denuncias similares no prosperaron por falta de sustento probatorio.
El rumbo de la causa dependerá de la recopilación de evidencias y el avance del proceso judicial. En antecedentes recientes, investigaciones vinculadas a dirigentes y familiares de la actual gestión no lograron llegar a instancia de juicio, pese a que, según los denunciantes, existen múltiples pruebas y testigos para aportar.


