Autoridades municipales han decomisado casi 200 kilogramos de pescado transportados en condiciones precarias en un automóvil destinado a la venta en el conurbano bonaerense. El incidente, que ha avivado las preocupaciones sobre los riesgos sanitarios asociados, tuvo lugar cerca del mediodía del jueves en el kilómetro 8 de la Ruta 1001, bajo la supervisión de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad.
El operativo se inició cuando los inspectores detuvieron la circulación de un Fiat Siena debido a que no tenía colocadas correctamente las chapas patente. En el interior del vehículo, que transportaba a dos personas de nacionalidad paraguaya, se encontraron 200 kilogramos de diversas especies de pescado, incluyendo dorados, tarariras, bagre blanco, amarillo, mandubá y sábalo.
Tras la inspección, la mercadería, catalogada como de alto riesgo sanitario, fue incautada y destruida, conforme a lo establecido por la legislación vigente. Saverio Gutiérrez, titular del Departamento de Bromatología de la Municipalidad, confirmó que ninguno de los ejemplares estaba en condiciones aptas para la venta, dado que habían sido transportados en un vehículo sin refrigeración.
Gutiérrez expresó su preocupación por las implicaciones de este tipo de prácticas, señalando: «Han tergiversado la ley de pesca artesanal a su conveniencia, y eso no es aceptable. La pesca artesanal implica volúmenes limitados que se venden directamente al consumidor, no en grandes cantidades a intermediarios que vienen de fuera. Tanto el vehículo que transporta el pescado como el vendedor son responsables; no se puede permitir la venta de pescado en estas condiciones en San Pedro. Esto solo conduce a riesgos de intoxicación y problemas de salud para la población, todo porque estamos dispuestos a conformarnos ante la falta de empleo. Deberían contratar empresas especializadas en transporte y adquirir productos de establecimientos autorizados».

