Los protagonistas de esta gran historia son los sampedrinos: María Taurizano , su hijo Martín Murzone y un amigo oriundo de México, Huáscar Alejandro López Ochoa. Ellos concretaron una gran aventura al viajar desde América Central para llegar a nuestra ciudad en la tarde de este miércoles.
En ese sentido Martín contó: “Cuando a mi se me metió la idea de hacer este viaje loco y largo en bicicleta”, “cuando lo invité a Alex, que es mi compañero de la Facultad de Música y tocamos juntos también, él me dijo: ¿Es enserio? y me dijo: Me copo, vamos“.
En ese sentido Alex, mencionó: “No había mucha planificación, hablamos mucho con la gente. Ellos te dicen cual ruta es mejor o más segura”. “Sabíamos que íbamos hacia el sur, íbamos hacia Argentina”.
Por su parte María relató: “Nunca había viajado en bicicleta, me costó mucho al principio, sentía que era un estorbo”.
Asimismo, reflexionó: “No quería llegar, recorrer en zig zag todos los países pero ahora al final ya tenía ganas de llegar”. En tanto que aseveró: “Ya venía pensando que me gustaría organizar otro, me gustaría salir con más gente a pedalear, o a caminar, a recorrer otros caminos”.
«La fuerza de ustedes nos fortalecía»
A través de su Facebook María Taurizano escribió: A veces se nos ocurre soñar y se nos ocurren soñar cosas que por su envergadura, por el tiempo que llevarían o la distancia que nos separan de la idea, parecen irrealizables. Echamos un vistazo al sueño y aunque el deseo nos impulsa a ese lugar de la imagen que soñamos, lo descartamos porque en esta sociedad nos han inculcado que eso es una locura, que es peligroso, que no se puede. Sin embargo si uno se atreve a creer en el sueño y en sí mismo y arremete y le cuenta la idea a otras personas, hay muchos que también creen. Seguramente otro soñadores. Esas personas conocidas o anónimas ayudan con su pensamiento sin saberlo a que el sueño en marcha se haga posible. Hace un año mi hijo Martín me tiró la idea de hacer este viaje juntos, de México a San Pedro en bicicleta. Salimos el 21 de marzo y llegamos ayer 11 de noviembre, 235 días después, 14922 kilómetros pedaleados. Desde Ciudad de México, a San Pedro, Argentina. Llegamos porque no pedaleamos solos. Había muchas personas de diferentes lugares, del camino o de otros lugares del mundo que se enteraban del periplo y pensaban en nosotros o nos enviaban sus deseos y sus ‘me gusta’. La fuerza de ustedes nos fortalecía. Por eso además de felices y llenos de bríos para hacer cosas nuevas queremos decir gracias, la palabra siempre demasiado corta para tratar de devolverle al otro, tanto».


