El Buque Museo “ARA Irigoyen”, que se encuentra escorado desde la semana pasada, sigue siendo objeto de las tareas de rescate por parte de la Armada Argentina. Los buzos tácticos detectaron nuevas filtraciones en los “tapa rumbos” que habían sido colocados en 2020 para sellar las fisuras del casco. El plan es alivianar el peso del agua y luego, volver a colocar los tapones de madera. El Consorcio de Gestión del Puerto colaboró con barreras de contención y refuerzo de cabos para evitar daños ambientales y estructurales


