Carlos Rotundo continúa en Venezuela

Interés General Locales

“Ya van 45 días de estar ‘varado’ en San Antonio del Táchira, a metros de la frontera con Cúcuta, Colombia. Mis fuerzas para seguir intentando el cruce van decayendo”, aseguró el sampedrino a través de su Facebook.
Cabe recordar que se encuentra en Venezuela y no se le permite continuar su viaje. Por estos momentos se encuentra esperando la autorización de la embajada argentina en Caracas para poder cruzar la frontera.
“Seba y Angie (dos compañeros de viaje) partieron rumbo al Brasil, dispuestos a hacer la friolera de 9000 kilómetros de más y 40 días en barco, con tal de salir de esta trampa ¡Mucha suerte amigos, viajeros incansables, siempre dispuestos a encontrar el resquicio por donde continuar su viaje!”, indicó.
Luego agregó: “El abandono que sufrimos por parte de los responsables en ayudarnos es muy fuerte. A mi regreso haré la denuncia pública para que se sepa cómo opera parte del servicio exterior de nuestro país. Hace unos meses, con la cosa mucho más complicada en esta frontera, ya que ni siquiera estaba abierta para peatones; ciudadanos italianos, franceses, brasileños y una austríaca, lograron cruzar gracias a la gestión de sus respectivas embajadas. A nosotros nos dejaron tirados como perros”.
“Estoy intentando conseguir un transporte fluvial o marítimo donde subir la combi y transportarla por vía fluvial. Eso significa bastante dinero y abandonar un proyecto que solo cumplí a medias conociendo Guyana y Surinam. La mezcla de frustración y bronca son demasiado fuertes para mí. Dos países: Colombia y Venezuela, incapaces de resolver un problema fronterizo de más de un año, que encima ignoran los reclamos de trato humanitario que hicimos por todos los medios posibles. Sobre el final, habíamos conseguido la autorización de Venezuela, pero Colombia se negó a dejarnos cruzar, tal como nos lo informó oficialmente el Cónsul de ese país acá en San Antonio”, contó luego.
Y por último, sostuvo: “Gracias a todos los que me están ayudando y me hacen llegar su aliento y apoyo… Muchas gracias de verdad. Ni que hablar de mi familia… Sé que les he generado angustia y preocupación. Les prometo que en poco tiempo estaré regresando. Un abrazo a todos”.