(NA) – La nueva traza de la Autopista Illia, que unirá el peaje de Retiro con la avenida 9 de Julio, fue presentada por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
El mandatario aseguró que la nueva traza permitirá «integrar toda la Ciudad», especialmente el barrio 31, además de descomprimir el «embudo» que se formaba en el extremo norte de la avenida 9 de Julio.
La obra, que comprende una traza de 1,9 kilómetros dividida en dos tramos, comenzaría este trimestre y tiene prevista su finalización en octubre de 2018.
«Nos permite avanzar en nuestro sueño de integrar toda la Ciudad. Hoy es impensable la integración del Barrio 31 si dejamos una autopista por el medio», aseguró RodrÍguez Larreta, quien en la presentación estuvo acompañado por el ministro de Desarrollo rollo Urbano, Franco Moccia; el secretario de Transporte, Juan José Méndez y el de Integración Social y Urbana, Diego Fernández.
«Va a tener una conexión con el Paseo del Bajo y va a tener varias salidas, lo que hace que los autos que hoy llegan y generan un embudo importante en el comienzo de la 9 de julio, se va a descomprimir porque van a entrar y salir por varios lugares. Es una ventaja grande, la gente gana tiempo», subrayó.
La iniciativa contempla la creación de un parque urbano elevado sobre la actual autopista, que se convertirá en un pulmón de 45.500 metros cuadrados para los vecinos.
Rodríguez Larreta señaló que la obra tuvo «mucho consenso en la Legislatura, se votó con una amplia mayoría de votos» y que a la hora del diseño de la traza también se escucharon «los pedidos, las sugerencias y las ideas de los vecinos del barrio».
La nueva traza tendrá una extensión de 1,9 kilómetros y estará formada por dos tramos.
Uno de ellos se extenderá entre Carlos Pellegrini/Cerrito y el nuevo Centro de Exposiciones y Convenciones (CEC): tendrá tres carriles en sentido hacia la Provincia y entre tres y cuatro (según el tramo), en la mano al centro.
En medio de ambas manos, y para generar menos contaminación visual y auditiva, habrá un gran cantero central con plantas.
El segundo tramo se iniciará en el CEC, donde la avenida comenzará a tomar altura para convertirse en un viaducto y girará hacia el norte, pasando por encima de las vías del ferrocarril hasta empalmar con la autopista Illia existente, 300 metros antes de llegar al peaje Retiro.
Los impulsores de la obra estiman una mejora sustancial en los acceso a la Ciudad ya que quienes transitaban la Illia desde el norte, que hasta ahora sólo cuentan con una bajada antes de llegar al centro.
De esa manera, los automovilistas tendrán una vez finalizada la obra salidas en avenida Callao, Rodríguez Peña y Libertad, lo que evitará que se formen los denominados «cuellos de botella», haciendo más fluido el ingreso y conectando mejor el microcentro con el norte de la Ciudad, indicaron voceros del Gobierno porteño.
En el sentido a Provincia, en tanto, podrán tomar la nueva Illia en el comienzo de la autopista, por avenida Libertador o por Pellegrini, y también lo van a poder hacer en avenida Callao.

