También en los alrededores, varios vecinos fueron víctimas de hechos delictivos, algunos de éstos en un mismo día. Un matrimonio, su hijo de once años y una señora mayor de edad, fueron atados y amenazados por encapuchados, fracturando una de las manos del menor y huyendo con dinero y un automóvil, que fue hallado en Malvinas Argentinas.
Una cena familiar, se convirtió en un instante en una verdadera pesadilla y una noche de terror para Hugo Palomeque y su familia, quienes viven en el barrio Santa Brígida sobre la Ruta 4.
Allí, en horas de la noche, delincuentes encapuchados ingresaron a la vivienda luego de saltar las rejas del lugar. “Habíamos terminado de cenar, yo me fui y mis padres cerraron el portón de entrada. Ya dentro de la casa, escucharon el ladrido del perro. Y vieron como tres personas saltaban las rejas, todos encapuchados y armados, y se meten en el interior” relata Natalí, en diálogo con Campana Noticias.
Los delincuentes ataron al matrimonio con cables de teléfono y de aparatos electrónicos. Lo mismo hicieron con una mujer mayor de unos 80 años, y con un niño de once al cual producto de la brutalidad, le fracturaron una mano.
Tras hacerse de los pesos y dólares que había en la residencia, pidieron llaves de los vehículos: una camioneta y un Toyota Corolla. Pero sólo huyeron en el auto, ya que el otro rodado contaba con rastreador satelital.
“Ni bien mi hermanito pudo soltarse me avisó. Marqué la App Alerta Campana, y en dos minutos la policía llegó” destaca Natalí. “La policía que se acercó fue muy amable y gentil. Volvieron al día siguiente para darle tranquilidad a mi familia” asegura.
Horas más tarde, el Corolla apareció abandonado en el Partido de Malvinas Argentinas. La situación preocupa a los vecinos del barrio, y de otros sectores linderos a la Ruta 4, por la escalada de hechos similares. Incluso, el mismo día, un rato antes, otra casa sufrió las mismas consecuencias, a solo cien metros de la casa de los Palomeque.
“El barrio está muy inseguro, están robando todos los días. Siempre van armados, atan a las personas. Dentro del barrio hay poca iluminación, no hay cámaras. Es un barrio abierto, y junto a éste hay un callejón que da a la ruta 6” observa la denunciante, como uno de los factores que facilita a los delincuentes la tarea.
Fuente: Campana Noticias


