(NA) – Belén Torres, la joven agredida por Gerardo Billiris, aseguró al declarar ante el juez federal Sebastián Ramos que fue el anestesista quien le proveyó de la droga que consumieron en el departamento el día de la golpiza.
De esta forma, la joven contradijo la versión que en declaración indagatoria dio el anestesista quien había asegurado que cada uno aportó la droga que consumió ese día.
La declaración de la joven fue llevada a cabo en su vivienda hacia donde el juez Ramos se trasladó hoy por la mañana.
Ante el juez Ramos, y asistida por un psicólogo del Ministerio Público Fiscal, Belén dio detalles de los tres encuentros que mantuvo con Billiris, de 41 años, a quien había conocido por la red social Tinder.
En ese sentido, aportó detalles de conversaciones incluso vía Whats App que mantuvo con Billiris los días previos a la feroz golpiza.
Sobre la noche en la que ocurrió el ataque, la joven contó que habían consumido drogas y que en un determinado momento él se quedó quieto y le empezó a salir espuma de la boca.
Fue allí, dijo la joven, que ante el temor de que pudiera morirse, ella lo acostó y él reaccionó con múltiples golpes sobre ella.
Belén dijo que a partir de allí perdió la memoria y no recuerda nada de lo que sucedió hasta que se vio en el hall del piso, donde vive el anestesista, solicitando ayuda a los gritos.
Minutos después, la joven fue llevada en ambulancia y Billiris detenido en su departamento tras el llamado al 911 que hizo el portero del edificio.
El encargado declaró como testigo
En tanto, el encargado del edificio en el que vive el anestesista, declaró hoy como testigo y consideró que luego de la golpiza que recibió la joven, el hombre «no estaba consciente de lo que había sucedido minutos antes».
Al declarar, el portero del edificio ubicado en Beruti 4543, del barrio porteño de Palermo, aseguró que él fue quien llamó al 911 al escuchar ruido en los pisos superiores del inmueble y que luego pudo identificar que provenían del sexto piso, donde Billiris tiene su departamento.
Tras la llegada de la Policía, el anestesista fue detenido y Belén llevada por la ambulancia.
«Apenas él me vio me preguntó que había pasado y le respondí que no sabía. Me pareció que no estaba consciente de lo que había sucedido minutos antes», dijo el portero.
Tras el incidente, «el palier estaba todo con sangre, el departamento como si hubiera pasado una gresca o forcejeo entre estas dos personas».
Luego el portero refirió a Billiris como «buen vecino y excelente persona», y recordó que en más de una ocasión revisó a sus dos hijos por problemas de salud y hasta auxilió a su madre cuando le dio un preinfarto en el edificio en el año 2014.
«¿Cada cuánto le pedía que facilitara la entrada a alguna chica?», preguntó el juez, a lo que el portero respondió: «En mi horario de trabajo lo hacía una vez por semana aproximadamente».
El viernes de la semana pasada la joven recibió el alta médica, luego de estar internada tres días en una clínica de Avellaneda.

