Habría ingresado al nosocomio de la ciudad vecina con un cuadro respiratorio, internado en terapia del Hospital Lino Piñeiro. Se trataría del tercer caso en un mes que sucede algo así.
El instituto APAND, allanado en una nueva investigación judicial, tiene detrás una historia de casos aberrantes de presuntos maltratos a pacientes.
La muerte de Zurita y el llamado a la Bonaerense dispararon una investigación por lesiones en la UFI Nº9 de Baradero a cargo del fiscal Vicente Gómez, que ordenó allanar la clínica, y una rebelión en las calles de la tranquila ciudad bonaerense, cuyos habitantes se encontraban inquietos ante un nuevo caso de muerte en el psiquiátrico. Elizabeth no era la primera.
El último caso judicializado de una muerte violenta que involucra a APAND fue el de Elvio Álvarez, otro paciente internado en el instituto con un retraso mental profundo producto de una meningitis que llegó al hospital de Baradero en 2016 con marcas de golpes y una neumonía. Murió un año después luego de ser trasladado al sanatorio Güemes en la ciudad de Buenos Aires. Elvio, oriundo la ciudad bonaerense de Salliqueló, tenía 30 años. Había enfrentado episodios de epilepsia desde sus nueve años de edad.
En la causa judicial iniciada para que se investigara el fallecimiento, Juan Álvarez –padre de Elvio– declaró haberlo visto en varias visitas realizadas desde su internación en 2002 con golpes evidentes.
Según documentos a los que accedió Infobae, Zulma, la madre de Elvio, declaró ante la Justicia que al ver cómo la directora de la institución Susana Rodríguez maltrataba a su hijo y a sus compañeros se quejó con Teresita Zuloaga, responsable de APAND, quien le dijo que si no le gustaba el trato que se llevara de allí a su hijo.
Este lunes 29 de julio del corriente año, un nuevo caso ingresa al Hospital local, un interno con estado de hipotermia y problemas respiratorios queda internado en terapia intensiva.

Ampliaremos
Fuente: Bardero Late y Tu radio Baradero
Fuente: Infobae


