Una vecina de Baradero expresó su preocupación tras encontrar dos cables instalados en la ventana y frente al aire acondicionado de su vivienda, sin haber brindado ningún tipo de autorización. La situación fue relatada públicamente y generó inquietud en el barrio por la falta de respuestas concretas de las compañías involucradas.
La propietaria de la casa, al notar la presencia de personas realizando tareas de conexión, consultó a los operarios que aseguraron pertenecer a una empresa de telecomunicaciones, pero negaron que el cableado les correspondiera.
Con el fin de esclarecer el origen de los cables, la vecina acudió primero al prestador local Giles Online, donde admitieron que uno de los conductores podría ser de su propiedad y prometieron retirarlo, aunque la remoción nunca se concretó. Asimismo, Personal negó responsabilidad sobre la instalación.
Como consecuencia, la mujer debe levantar los cables manualmente cada vez que debe subir las persianas, generando molestias cotidianas e incertidumbre respecto a la seguridad. Finalmente, ninguna empresa se adjudicó la instalación del segundo cable, lo que plantea dudas sobre el control y fiscalización de estos servicios en la zona.


