El pasado 21 de marzo de 2010, las políticas de tránsito llevadas a cabo por el municipio -de la mano de Pablo Scarfoni- se cobró la vida de dos adolescentes.
La bronca contenida de una sociedad que no se atenia a los controles viales, impulsada por algunos sectores políticos en agitación, aprovecharon el momento para causar daños en los edificios públicos y la municipalidad.
La muerte de Giuliana y Portu, fue lamentablemente una señal de advertencia de lo que muchos baraderenses ya anunciaban: concientizar sobre el tránsito no validaba perseguir y detener a los infractores a como de lugar.
Desde ese día nada volvió a ser como antes en Baradero. Dos familias despedazadas por el dolor de la pérdida de dos jóvenes y una sociedad que aprovechó para invalidar todo lo que después podía hacerse sobre una problemática de seguridad vial que a 11 años después sigue siendo una deuda pendiente.
El recuerdo esta grabado en la memoria y es por eso que hoy queremos recordar esta fecha, para que en Baradero no vuelva a pasar.
Fuente: Tu Linea Directa


