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Allanamiento Negativo: Mientras se sigan comprando las cosas robadas, no se van a obtener buenos resultados

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Tras tareas investigativas el Personal del Gabinete Criminologico de Comisaria San Pedro en conjunto con Personal de Jefatura Departamental San Nicolas GAD, procedió a realizar diligencias de allanamiento extendidas por la Justicia Ordinaria por un hecho de robo agravado ocurrido este sabado por la noche.

La diligencia tuvo lugar en el barrio 2 de Abril obteniendo como resultado negativo.

El hecho delictivo habría ocurrido el sabado por la noche, en una vivienda ubicada en Sargento Selada del mismo barrio, donde delincuentes ingresan a la morada y sustraen todo lo que pudieron llevarse a su alcance, electrodomésticos, vestimenta, garrafa, estufas, nebulizador, etc.

La víctima radicó la denuncia en la comisaría dejando constancia que los malvivientes serian «los mismo de siempre», donde se inicia la investigación.

Por la tarde del lunes, se logra la diligencia extendida por la Justicia Ordinaria aunque arrojó resultado negativo.

Estefania ya había realizado un descargo a este medio donde contó que, «el domingo me ofrecieron mi televisor y la estufa electrica, les di plata».

La gran cantidad de robos contra viviendas que se producen actualmente en nuestra ciudad, con el desvalijamiento de estas y la sustracción de una cantidad impresionante de bienes por parte de los delincuentes, depara además otra situación antisocial: la compra y venta de los elementos robados.

Así, las autoridades creen, y la sociedad en su conjunto observa claramente, que muchos de los bienes que son sustraídos de las viviendas atacadas por los ladrones son luego comercializados entre la propia comunidad.

En su gran mayoría, quienes compran cosas robadas saben o intuyen que eso es así por las características de la transacción (precio, falta de documentación, etc.).

Ante ello, ese tipo de conductas no solo determinan una eventual participación en un delito –de hecho, quien compra algo robado es considerado cómplice- sino que, además, son una clara muestra de desprecio por el prójimo y por la idea de comunidad organizada.

Como si ello fuera poco, quienes hoy compran un elemento sustraído ilegalmente deberían saber que el día de mañana también podrían convertirse en víctimas de los ladrones.