Las estafas telefónicas o por mail no son cosa nueva, pero cada tanto lo que cambia es el “cuento”, la historia que el estafador construye para engañar a su víctima. En las últimas semanas, se detectó un nuevo relato para robar datos bancarios.
Por mail o teléfono –celular incluso–, el estafador contacta a su víctima como si fuera un representante de un banco, de una tarjeta de crédito o hasta del mismísimo Banco Central de la República Argentina. Con esa presentación, le explica que ante la gran cantidad de estafas, habilitaron una línea de denuncia y le ofrece ese número. Toda esta es la introducción para conseguir el verdadero objetivo: hacerse de los datos.
Con esta misma excusa, el estafador pide “verificar datos”: claves, números de token, códigos de seguridad.
El consejo es uno: no dar ningún dato. Bonifacio aseguró que ninguna entidad va a requerir claves o códigos de seguridad por mail o teléfono.
Y señaló que ante la estafa consumada –los delincuentes usar los datos robados para vaciar las cuentas de sus víctimas o tomar créditos en su nombre– , sólo queda hacer la denuncia ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Recomendó también, revisar siempre los resúmenes de las tarjetas y en caso de identificar compras no realizadas, hacer el reclamo de forma inmediata.


