Adelantábamos el lunes que empleados del estadio municipal advertían sobre situaciones extrañas, hechos que no pueden ser explicados racionalmente, que suceden a menudo muy temprano por la mañana.
En diálogo con Gustavo Franco, uno los agentes municipales que se desempeña en la cartera municipal y que ha advertido esta situación, señaló que “son actos extraños” y que “la estamos pasando medio feo”. “Ya hace tiempo que viene pasando esto”, explicó.
En tanto, detalló: “Entramos muy temprano a la mañana, después que sacamos las alarmas, se prenden y se apagan las duchas del vestuario visitante”.
Además, “un compañero vino al mismo lugar y se le cerró la puerta en la cara. (…) Salió corriendo a donde estábamos nosotros y nos advierte que para él había alguien adentro del vestuario, salieron dos para el túnel y dos para la puerta para que no se escape y en el momento que ingresamos adentro no había nadie”.
Seguidamente, Franco relató: “Al otro día nos vuelve a pasar. Se prende la ducha, venimos con un compañero, la cerramos, cuando nos vamos se nos volvió a abrir” y, sobre otro hecho ocurrido, añadió: “La semana pasada, 5.45, estábamos sentados los cinco compañeros tomando unos mates y escuchamos que adentro donde tenemos las máquinas se escuchaban ruidos como que se movían unas pesas. Y fuimos y vemos como una sombra que sale disparando. La verdad, nos mirábamos y nos sabíamos qué hacer, porque no es que solo me pasó a mí, sino a los otros compañeros también”.
Gustavo es tío de Milagros, la niña que en el año 2014 fue exorcizada por el padre Barrera en Uruguay. En ese sentido, aseguró: “Lo que viví me sirve como experiencia día a día, porque la verdad es que hay muchos casos en San Pedro como le pasó a mi sobrina”.


