San Pedro se vistió de luto, sucedió un 19 de abril del 2018. Su trágica muerte ocurrió en su vivienda del barrio Arcor, el asesino, Alberto Lafuente, disparo varias veces contra Mariela y su hijo Emerson, quien salvo su vida de milagro y hoy sigue con su recuperación. Luego de unas horas del femicidio, Lafuente se quito la vida en el Cementerio Parque sobre la tumba de su madre.

Testigos cuentan que lo vieron llegar en su bicicleta todo terreno, jamas se imaginaron el final.
El asesino había circulado por las narices de todo un barrio, y a los pocos minutos se escucharon los disparos, y nuevamente se fue escapando por el medio de calles vacías paralizadas por el miedo de cientos de familias.
Mariela se encontró asesinada de un balazo en la cabeza en el interior de su vivienda, y Emerson, su hijo de 12 años, quien intento defenderla al verlo entrar con el arma, recibió al menos tres balazos desvaneciéndose en la puerta de la misma.
Esa valentía hizo que milagrosamente hoy se este recuperando luego de varias veces haber sido intervenido por profesionales de la salud en un centro de mayor complejidad. En ese momento se pudo determinar que los dos impacto de bala fueron en la zona de la cabeza, uno quedó alojado y el otro entró y salió, y el tercero en una de sus manos.
En nuestra ciudad, era el segundo femicidio para lo que iba del año, el primero había sucedido en el mes de febrero, Natalia Duarte, enfermera, fue asesinada por su ex pareja de varios disparos por la espalda también en su propia casa.
En ambos casos los asesinos se quitaron la vida, para Natalia, el femicida oriundo de la ciudad vecina de Baradero, se disparo en la cabeza luego de asesinarla, a diferencia que el femicida de Mariela, Lafuente, luego de haber estado prófugo unas largas horas y al verse acorralado por los efectivos policiales, se disparo en la cabeza sobre la tumba de su madre en el Cementerio Parque.
A través de investigaciones, se pudo determinar que Mariela a pesar de las reiteradas amenazas por parte del asesino hacia su persona, nunca se había realizado la denuncia en la Comisaría de la Mujer, familiares y amigos contaban que le tenia mucho miedo.
Hoy, familiares y amigos la recuerdan con posteos en facebook, buscando entre palabras escritas aliviar su dolor:
«A un año de tu partida 😔
Nadie pudo entender como en ese hogar una furia desastrosa se pudo desatar ella denuncio mil veces nadie la quiso escuchar su hijo llega de la escuela y ve a su mamá toda ensangrentada sale corriendo de su hogar y recibe un impacto de bala tambien mortal tirado en el suelo el niño ahora esta , el asecino sale corriendo de aquel lugar y profugo esta Cansada de andar y de denunciar el estado estubo ausente en aquel lugar se canso de esperar … El niño ahora lucha en un hospital lejos de su familia y muerta su mamá y el estado ausente esta ..Nadie pero nadie supo escuchar a MARIELA como a otras tantas MUJERES pidiendo a gritos auxilio … Cuantas mujeres más habra que nadie esta escuchando, 😔 #Siemprepresente TE EXTRAÑAMOS HERMANA 💔 »
Anahi Figueroa


