La foto resume todo o casi todo: el predio del club La Esperanza con su nombre y la foto de Pablo en las sesiones de la liga representando a su club.
Noat, además reconocido comerciante de la ciudad, fue un entusiasta del club “verde”, donde fue jugador (arquero). Su pasión desde el paraje La Rosada la trasladó a la ciudad a mediados de los setenta, instalando primero su cancha sobre lo que fue luego la Av. Sarmiento –allí está el gimnasio– y posteriormente el predio que hoy ocupa en calle B. Urraco, donde tiene su campo de deportes desde el año 1996, justo cuando logró La Esperanza su primer título de primera división de la liga bajo la dirección técnica de Hugo Fossati. El complejo deportivo lleva su nombre donde Pablo fue dirigente y entrenador. La institución jugó un torneo Regional y varios de Federación bajo su mandato.
Pablo Noat en su juventud fue arquero de La Esperanza; también director técnico y dirigente, siendo presidente durante muchos años y dejando a su hijo Alberto en ese lugar.


