(Infobae) – El colesterol es una sustancia grasa indispensable para la vida. Forma parte de las membranas de las células y resulta imprescindible para el correcto funcionamiento del organismo: produce hormonas sexuales y sales biliares, las cuales son esenciales para la digestión. El colesterol puede proceder del interior del cuerpo -formado por el hígado- o del exterior -a través de algunos alimentos-. Estos, puntualmente los de origen animal, están incluidos en la alimentación diaria de toda dieta: carne, productos lácteos enteros, huevos, mantecas, embutidos, fiambres y mariscos. Es por eso que entre un 10 y 20 por ciento del colesterol proviene de las dietas.
Tipos de colesterol
LDL o el colesterol «malo»: Transportan la mayor parte de colesterol desde el hígado a todas las células del organismo. Su exceso es peligroso porque produce arterosclerosis, causa principal de la enfemedad coronaria.
HDL o el colesterol «bueno»: recogen el colesterol sobrante y lo llevan al hígado para que sea almacenado o expulsado fuera del organismo a través de la bilis. Limpian las arterias de colesterol, por eso se les llama colesterol bueno. Tener valores altos del colesterol HDL reduce el riesgo de sufrir una enfermedad coronaria.
5 alimentos que ayudan a controlar el colesterol
Nueces
Las nueces, al igual que el resto de frutos secos, contienen niveles altos de proteínas y antioxidantes como los polifenoles, sustancias químicas que protegen de los efectos perjudiciales de los radicales libres, retrasan el envejecimiento prematuro y previenen enfermedades degenerativas. También tienen fitoesteroles y ácidos omega 3 que reducen el colesterol.
Fibra
Una dieta rica en fibra disminuye la absorción de grasas. Los alimentos ricos en fibra, como los cereales integrales, proporcionan carbohidratos de bajo índice glucémico y ayudan a reducir el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular. Además de disminuir las concentraciones de colesterol total en sangre, contribuyen al descenso el colesterol LDL (malo), aumentan el efecto saciante y facilitan el control de peso corporal.
Omega 3
Se encuentra en los pescados azules como sardinas, anchoas, atún bonito y salmón. Son una fuente de proteínas, baja en grasas saturadas y alta en ácidos grasos omega 3, que protege la salud cardiovascular. Además, el pescado aporta aminoácidos esenciales, vitaminas hidrosolubles y minerales.
Legumbes
Las legumbres, básicas en la dieta mediterránea, aportan carbohidratos complejos, fibra alimentaria, minerales, vitaminas y compuestos antioxidantes. Reducen la concentración de colesterol en sangre y protegen la salud del corazón.
Frutas y verduras
Son alimentos poco calóricos. Las frutas y verduras constituyen una fuente rica en fibra.


