(NA) – Un equipo interdisciplinario de médicos del Hospital Italiano de Buenos Aires realizó en forma exitosa un tratamiento de neuromodulación sacra en una adolescente de 15 años que sufría una malformación rectal congénita que le
producía incontinencia.
El procedimiento es uno de los primeros casos exitosos en un paciente pediátrico en la Argentina, consistió en la implantación a través de una cirugía mínimamente invasiva, de un dispositivo que tiene la función de estimular el nervio responsable de controlar la micción y la defecación.
La intervención realizada por un equipo interdisciplinario de médicos del Centro de Incontinencia Urinaria y Fecal Infantil del Hospital Italiano, consiste en la modulación de los reflejos neuronales que estimulan la vejiga y los músculos del piso pélvico y los esfínteres.
Los resultados mejoran significativamente la condición inicial de la paciente, quien previo a la intervención presentaba episodios de incontinencia fecal cinco veces al día y actualmente no registra episodios, cambiando de esta forma su calidad de vida y su sociabilidad.
Los médicos evalúan la posibilidad realizar este implante a partir de estrictos criterios de selección vinculados al estado general del paciente.
Este tratamiento es recomendado para pacientes pediátricos de alta complejidad, sin compromiso en el canal medular, que sufren incontinencia fecal o urinaria, con o sin alteración del esfínter anal o uretral.
A su vez, el paciente tuvo que haber pasado previamente por múltiples tratamientos que no hayan dado resultados satisfactorios o duraderos.
La intervención, conocida como Terapia InterStim, consta de dos etapas, en la primera se coloca el catéter en el nervio sacro y se lo conecta a un dispositivo externo.
Esta fase dura entre 7 y 14 días, se evalúa la efectividad del tratamiento y finalmente se decide si es pertinente la colocación del implante definitivo.
En la segunda etapa se suplanta el dispositivo externo por uno interno que el paciente no va a percibir en su vida cotidiana y que tiene un mínimo mantenimiento cada cinco años, cuando deben cambiarse las baterías del dispositivo.


