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111º Aniversario de San Pedro Ciudad

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POR: Lic. Américo E. Piccagli

El cambio de categoría del pueblo de San Pedro elevado a nivel de ciudad, ocurrió en momentos en que el Municipio recuperaba su normalidad institucional, al ser reemplazado don Eduardo González Bonorino como Intendente municipal, por don Feliberto de Oliveira Cézar en 1907, en tanto que aquel era elegido como diputado provincial; precisamente cuando a nivel nacional la muerte del Dr. Manuel Quintana colocaba en la presidencia de la Nación al joven abogado José Figueroa Alcorta, primer presidente en ejercicio de sus funciones que llegó a las tierras sampedrinas (*) como consecuencia de una avería que sufriera el barco presidencial «Lambaré», en oportunidad de un viaje de esparcimiento por las aguas del Paraná.

En la provincia de Buenos Aires entre tanto se hacía cargo de la gobernación. Don Ignacio Darío Yrigoyen en reemplazo de Marcelino Ugarte, ocupando la cartera de gobierno el Dr. Emilio Carranza.

Los sampedranos de aquellos años, se ufanaban al contar con uno de los mejores templos de la zona, bendecido el 10 de marzo de 1872 con la presencia del Obispo de Aulón. Dr. León Federico Aneiros.

El municipio hacía muy pocos años que había habilitado su nueva Casa municipal en 1892 siendo intendente don Máximo Millán. El Banco de la Provincia había inaugurado su sucursal en las proximidades de la Plaza Constitución en 1873, mientras que el Banco Industrial Argentino se establecía en la esquina de Mitre y Fr. C. J. Rodríguez siendo más tarde absorbido por el Banco Español 1895 que, ocupó el mismo edificio, aunque un poco más remozado, donde hoy tiene su sede la Liga Deportiva Sampedrina 1932. El Banco de la Nación Argentina por su parte terminaba de inaugurar su nuevo edificio otorgándole prestancia a la población junto con los edificios del Club Unido en 1882, antes Club Unión en 1869; la Sociedad Italiana 1873 y la Sociedad Española 1875.

Todas estas mejoras y trasformaciones se dieron en un momento en que la población participó de un gran cambio impulsado por el comisionado municipal Eduardo González Bonorino 1897 y 1900 devenido luego, en Intendente electo y, finalmente Diputado provincial en 1907.

Su acción de gobierno armonizaba con aciertos socio-económicos que iban dibujando el futuro perfil que tendría nuestra ciudad, con la inauguración del Hospital el 22 de enero de 1905, la habilitación del Asilo María Arosa de Gomendio que abrió las puertas el 31 de marzo de 1908, la construcción del nuevo Mercado Municipal en 1879; la colocación de la pirámide el 18 de mayo de 1858; el mejoramiento de la Plaza Constitución creada el 18 de mayo 1863 y; la inauguración de una fuente que aún hoy los sampedrinos(*) admiran el 15 de enero de1905.

La apertura de caminos, la construcción de puentes y la búsqueda de proyectos favorables a la salud con la instalación de aguas corrientes, como así también el impulso de la educación con la creación de nuevas escuelas en la planta urbana y zona rural, iniciativas éstas que forman parte del gran cambio impulsado por el gobernante del que aún hoy hablan los sampedrinos.

Se inscribe también en las aspiraciones de la época, la ley dictada autorizando la creación de los primeros bastidores o canaletas para embarque de cereal en 1886 y un puerto de cabotaje y ultramar en remplazo de los ya insuficientes embarcaderos situados sobre el riacho San Pedro, en el hoy conocido barrio Las Canaletas.

Debe mencionarse también la aspiración muy avanzada ya, de contar con una escuela formadora de educadores para el nivel primario, que se concretaría en muy poco tiempo más con la creación de la Escuela Normal el 20 de enero de 1910. No es exagerado pues hablar de ambiciosos proyectos, como el del servicio de alumbrado eléctrico público y privado y el adoquinado de las calles y la llegada del teléfono.

El ferrocarril con su aporte de progreso traía regularidad en las comunicaciones, a la vez que daba vida al interior del partido con el nacimiento de nuevos poblados entre los que se cuenta el de Santa Lucía, nacido precisamente en la época que rememoramos, al formarse alrededor de una de las estaciones del Ferrocarril Central Córdoba ubicadas en el partido en 1907. Lo mismo puede decirse de Gobernador Castro y Río Tala, de la misma forma en 1886.

Se vivía prácticamente la euforia del progreso con la instalación de innumerables comercios que actuaban tanto en la planta urbana como en la zona rural, que alimentaban con su producción el afianzamiento económico de la población.

San Pedro se encaminó así hacia su destino de ciudad, hermanada con el pueblo de Mar del Plata 1907 con la presencia de algunas pequeñas industrias, usina, talleres, montes frutales y los innumerables productos naturales que dieron el impulso final para el afianzamiento como cabecera del partido.

La generación que vivió esos cambios no mostró la misma repercusión que hoy le asignamos. Tan es así, que el mismo cuerpo deliberativo presidido por su vicepresidente Manuel Aldazábal, siendo su secretario don Néstor Cano, recién en la reunión del 26 de agosto de ese año se hizo eco de la sanción de la ley 3040, por medio de la cual el Senado y la Cámara de Diputados declaró ciudad al pueblo de San Pedro el día 22 DE JULIO DE 1907, siendo ésta promulgada tres días más tarde, en la fecha que hoy recordamos, 25 DE JULIO DE 1907 propuesta por quien esto escribe y el recodado amigo Albero Chá, por la demora en la notificación.

Ese día se dictó la ordenanza N°41, creando la Plaza A la Ciudad y fijando la fecha del 1 de enero de 1908 para la celebración de los actos oficiales e inauguración del monumento a la vez que se solicitaba al R. P. Fray Pacifico Otero escribiera una reminiscencia desde la creación de San Pedro hasta su declaración de ciudad; acto que no se realizó y recién tuvo cumplimiento durante el mandato del Intendente Comisionado Eduardo Luiss Donatti al cumplirse los 75 años de aquella declaración , siendo Director de Cultura don Eduardo del Pardo.

Acompañando el nuevo título, el Municipio resolvió adoptar un nuevo sello incorporando al mismo un escudo ideado y pintado por la artista sampedrina Jovita de Oliveira Cézar, que fue oficializado el 23 de noviembre DE 1907 por resolución del Honorable Concejo Deliberante, como acto protocolar previo al que debía realizarse el 1 de enero de 1908. Actualmente se encuentra bajo custodia del Centro de Estudios Históricos de San Pedro en su Museo Fray José María Bottaro.

Creo haber expresado en apretada síntesis las vivencias de los momentos previos y la escasa repercusión que tuvo la sanción de la Ley que otorgó a nuestro pueblo el rango de ciudad. Es muy común que así ocurriera en la vida de los pueblos, en que los acontecimientos para quienes los viven carecen de importancia, en cambio, las generaciones futuras le asignan el valor que ellos encierran.

Tal es lo que ha ocurrido con nuestra declaración de ciudad. Ello me permite expresar que las obras deben hacerse entendiendo que son útiles y necesarias y no esperar de ellas repercusión política inmediata alguna. Es la posteridad la encargada de valorar y establecer el juicio justo que merecen las acciones de gobierno y de quienes los acompañan creando instituciones al servicio de la comunidad.