{"id":51353,"date":"2019-05-04T09:36:49","date_gmt":"2019-05-04T12:36:49","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiariodesanpedro.com.ar\/sitio\/?p=51353"},"modified":"2019-05-04T09:36:59","modified_gmt":"2019-05-04T12:36:59","slug":"baradero-jovencita-baraderense-con-poderes-telekineticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiariodesanpedro.com.ar\/sitio\/baradero-jovencita-baraderense-con-poderes-telekineticos\/","title":{"rendered":"BARADERO: Jovencita baraderense con poderes telekin\u00e9ticos"},"content":{"rendered":"<!-- VideographyWP Plugin Message: Automatic video embedding prevented by plugin options. -->\n\n<p> <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"1126\" data-attachment-id=\"51354\" data-permalink=\"https:\/\/eldiariodesanpedro.com.ar\/sitio\/baradero-jovencita-baraderense-con-poderes-telekineticos\/vallejo5-1\/\" data-orig-file=\"https:\/\/eldiariodesanpedro.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/vallejo5-1.jpg\" data-orig-size=\"500,1126\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"vallejo5 (1)\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/eldiariodesanpedro.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/vallejo5-1-455x1024.jpg\" data-src=\"https:\/\/i2.wp.com\/eldiariodesanpedro.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/vallejo5-1.jpg?fit=455%2C1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-51354 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/eldiariodesanpedro.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/vallejo5-1.jpg 500w, https:\/\/eldiariodesanpedro.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/vallejo5-1-133x300.jpg 133w, https:\/\/eldiariodesanpedro.com.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/vallejo5-1-455x1024.jpg 455w\" data-sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 500px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 500\/1126;\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A comienzos de marzo de 1895, llega a la ciudad de Buenos Aires un hombre que r\u00e1pidamente se convierte en la m\u00e1xima atracci\u00f3n de los teatros porte\u00f1os. Durante tres meses su nombre habr\u00e1 de aparecer con insistencia en los principales diarios de la capital.<\/p>\n\n\n\n<p> Sus acciones y sus experiencias devienen sin demora el t\u00f3pico excluyente de conversaci\u00f3n en los salones m\u00e1s reputados y en los c\u00edrculos cient\u00edficos m\u00e1s esc\u00e9pticos. Se trata del taumaturgo e hipnotizador Onofroff, cuyas concurridas funciones en los teatros Ode\u00f3n y La Zarzuela fueron sin lugar a dudas uno de los hechos m\u00e1s significativos de la vida cultural porte\u00f1a de ese a\u00f1o.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Un ilusionista en los salones de Mitre y en las oficinas de Ramos Mej\u00eda Poco era lo que se sab\u00eda sobre Onofroff cuando este sujeto pisa suelo argentino. Es cierto que algunos diarios, preparando su llegada, hablan de \u00e9l antes de su arribo. El Tiempo, el 1 de marzo de 1895, refiere que el \u201cc\u00e9lebre hipnotizador Enrique Onofroff\u201d se hab\u00eda presentado hac\u00eda poco ante la Academia de Medicina de Madrid, cuando supo que se pretend\u00eda prohibir sus actos de hipnotizaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>El martes 12 se produce uno de los encuentros m\u00e1s resonados de esta historia. Esa noche, Onofroff estuvo en los salones de Bartolom\u00e9 Mitre, ante la presencia del ex presidente, miembros de La Naci\u00f3n, \u201cse\u00f1oras, ni\u00f1as, caballeros distinguidos, hombres de ciencia y curiosos observadores\u201d. Por otra parte, se desencadena una suerte de debate te\u00f3rico o cient\u00edfico sobre la naturaleza de los hechos observados;\u00a0referido al espiritismo y a las ciencias ocultas y al punto de vista de la neurolog\u00eda.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Por esos mismos d\u00edas, y tambi\u00e9n en las p\u00e1ginas de La Naci\u00f3n, el nombre de Onofroff vuelve a ser utilizado para una consideraci\u00f3n sobre fen\u00f3menos ligados a las disciplinas ocultas. De hecho, durante cuatro d\u00eda consecutivos, entre el 28 y el 31 de marzo, aparecen en ese peri\u00f3dico art\u00edculos sobre los poderes sobrenaturales de una mujer de 17 a\u00f1os, vecina de Baradero. El texto, que por primera vez da noticias sobre los hechos, porta un largo t\u00edtulo: \u201cUn caso de fakirismo. \u00a1Enfonce Onofroff! La Se\u00f1ora V. de Jeanmaire en el Baradero. Floreros que bailan, saltan y vuelan\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>En esa columna se refieren los hechos que hab\u00edan conmocionado a los vecinos de esa localidad, en la cual una joven mostraba \u201cfacultades de atracci\u00f3n magn\u00e9tica superiores tal vez a las que han hecho de Onofroff la celebridad del d\u00eda\u201d.31 Cada vez que esta joven entraba a una habitaci\u00f3n, los floreros comenzaban a moverse, y se escuchaban extra\u00f1os ruidos en las paredes. Hacia el final de la nota se informa que el mismo Onofroff hab\u00eda tomado conocimiento de estos accidentes, y hab\u00eda prometido ir hacia Baradero para verlos en persona.\u00a0 <\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente aparece una segunda nota, que recoge las averiguaciones de un corresponsal enviado expresamente por el diario. Este \u00faltimo se hab\u00eda entrevistado con el padre de la joven, quien hab\u00eda confirmado los hechos, y hab\u00eda referido dos ocasiones en que su hija lo hab\u00eda hipnotizado.32 <\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda 30 el peri\u00f3dico publica, junto con un retrato de la joven Lydia Visca de Jeanmaire, un segundo informe del enviado especial, cuyo comienzo reza: \u201cRegreso de tener una entrevista con la se\u00f1ora [\u2026], y habi\u00e9ndola visto verificar varios de los extraordinarios fen\u00f3menos que produce, debo afirmar que, mediante el poder desconocido de que est\u00e1 dotada, hace cambiar de sitio, a la distancia, por el solo esfuerzo de su voluntad, los objetos que le son m\u00e1s familiares\u201d.33 En efecto, all\u00ed leemos diversas experiencias exitosas (movimiento de objetos, imantaci\u00f3n, etc.) que la joven hab\u00eda realizado en presencia del periodista. Como cierre de la nota, se informa que el se\u00f1or Jeanmaire ten\u00eda deseos de presentar a su esposa a Onofroff, para que este \u201cla tranquilice y le d\u00e9 instrucciones pr\u00e1cticas sobre el modo de emplear sus facultades de un modo racional\u201d.\u00a0Esta olvidada noticia sobre Baradero devela, en primera instancia, el modo en que la presencia de Onofroff volvi\u00f3 a abrir el espacio para debatir, en la prensa cotidiana, sobre problemas que por esos a\u00f1os aparec\u00edan mayormente en las p\u00e1ginas de las revistas espiritistas de la capital.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Es momento de ocuparnos de un segundo tipo de debate construido alrededor de la presencia de Onofroff. Las experiencias del ilusionista llamaron r\u00e1pidamente la atenci\u00f3n de los m\u00e9dicos porte\u00f1os, y alrededor de ellas se puso a prueba un renovado lenguaje neurol\u00f3gico y se debati\u00f3 en profundidad sobre el problema de la hipnosis.\u00a0Si bien lo discutido hasta aqu\u00ed form\u00f3 parte esencial de los debates generados por Onofroff, la controversia m\u00e1s resonante tuvo que ver con dos aspectos a\u00fan no revisados. <\/p>\n\n\n\n<p>El primero de ellos, ligado al hipnotismo y sus peligros, tuvo como protagonistas principales a importantes m\u00e9dicos de la ciudad. El segundo, en cambio, estuvo marcado por el descubrimiento de que las presuntas capacidades del visitante descansaban en la puesta en pr\u00e1ctica de una serie de trucos esc\u00e9nicos.\u00a0\u00a0Al revisar las posturas asumidas por los m\u00e9dicos locales en relaci\u00f3n con Onofroff, es interesante comprobar hasta qu\u00e9 punto las mismas fueron divergentes entre s\u00ed.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>A los fines de remarcar el posicionamiento parad\u00f3jico de la medicina oficial respecto de los espect\u00e1culos de Onofroff, vale abrir aqu\u00ed un peque\u00f1o par\u00e9ntesis para ensayar un r\u00e1pido bosquejo de la historia de la relaci\u00f3n entre los galenos locales y el hipnotismo.\u00a0\u00a0los m\u00e9dicos que en 1895 impugnaban con desprecio la posibilidad de que Onofroff pudiera realmente \u201cadivinar\u201d el pensamiento de los sujetos de sus shows hab\u00edan le\u00eddo quiz\u00e1 hac\u00eda poco con absoluta aprobaci\u00f3n la tesis m\u00e9dica de Gregorio Rebasa; en esa tesis \u2013que hasta la aparici\u00f3n, en 1904, del trabajo de Jos\u00e9 Ingenieros <\/p>\n\n\n\n<p>Los accidentes hist\u00e9ricos y las sugestiones terap\u00e9uticas, ser\u00eda el tratado m\u00e1s completo sobre sugesti\u00f3n elaborado por un m\u00e9dico de la capital\u2013, el autor imputaba a sus pacientes hipnotizados.\u00a0\u00a0Entre quienes quisieron creer, o no pudieron no hacerlo y se sintieron fascinados por el hipnotista se cuentan personalidades como Oscar Wilde, cuando aquel present\u00f3 sus espect\u00e1culos en Londres, en 1890; o el poeta nicarag\u00fcense Rub\u00e9n Dar\u00edo, que lo vio en Buenos Aires en 1895 y se puso de su lado cuando la ciencia dispar\u00f3 sobre el espect\u00e1culo. <\/p>\n\n\n\n<p>Y un cuarto de siglo despu\u00e9s, todav\u00eda el show de Onofroff conservaba la capacidad de deslumbrar al joven Salvador Dal\u00ed, cuando \u00e9ste asisti\u00f3 con su familia a presentaciones del hipnotista en Figueras, en 1920.<br>\u00a0Estos debates m\u00e9dicos \u2013y algunos otros, que analizaremos en el siguiente apartado\u2013 fueron la antesala inmediata del r\u00e1pido declive del prestigio de Onofroff. Los peri\u00f3dicos comenzaron a dar lugar a cr\u00edticas muy severas sobre las acciones del visitante, y la discusi\u00f3n erudita sobre la ciencia oculta y la hipnosis fue reemplazada por una denuncia frontal de los subterfugios profanos con los que el hipnotizador habr\u00eda enga\u00f1ado a los porte\u00f1os desde su llegada a la ciudad.\u00a0\u00a0De todas formas, ese presunto estado de calma llega a su fin el 30 de abril. Ese d\u00eda se publica en La Naci\u00f3n una nota sobre la visita a la redacci\u00f3n de quien habr\u00e1 de convertirse en el seguro verdugo de Onofroff. Un estudiante de derecho de 19 a\u00f1os llamado Manuel Garc\u00eda, oriundo del Uruguay, se hab\u00eda presentado diciendo que pod\u00eda realizar todas las experiencias de Onofroff;\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0M\u00e1s aun, anunciaba que en realidad cualquier persona pod\u00eda repetirlas.62 En efecto, durante la sesi\u00f3n con los periodistas del diario de Mitre, llev\u00f3 a cabo con total \u00e9xito actos de \u00f3rdenes mentales, al estilo de Onofroff. Dos semanas m\u00e1s tarde, el joven visita la redacci\u00f3n de El Tiempo. 63 Y en los d\u00edas que siguen, ese matutino imprime una larga serie de art\u00edculos \u2013incluso m\u00e1s de uno por d\u00eda, en sus ediciones segunda y tercera\u2013 destinados a condenar las experiencias del ilusionista, sobre todo mediante la revelaci\u00f3n de los trucos de los que aquel se serv\u00eda para efectuar sus presuntas adivinaciones. <\/p>\n\n\n\n<p>En uno de los textos m\u00e1s tempranos de esa campa\u00f1a de desprestigio leemos que ese descubrimiento era en verdad una vergonzosa advertencia hacia los m\u00e9dicos y los intelectuales que se hab\u00edan dejado fascinar por las supuestas capacidades del visitante: \u201c\u00a1Perd\u00f3neme Onofroff, el onofrofficidio! \u00a1Perd\u00f3neme el respetable p\u00fablico bonaerense que me r\u00eda a carcajadas por su incre\u00edble candidez! \u00a1Perd\u00f3nenme las honorables corporaciones m\u00e9dico-cient\u00edficas europeas y argentinas que me apriete los ijares al verlas en la m\u00e1s desairada situaci\u00f3n que se puede concebir!\u201d\u00a0En s\u00edntesis, el estudio del affaire Onofroff nos ha permitido resaltar hasta qu\u00e9 punto tanto en un imaginario m\u00e1s o menos popular, como en los h\u00e1bitos de pensamiento de algunos sectores de la medicina oficial, hab\u00eda espacio para discutir la existencia de fen\u00f3menos extra\u00f1os, e incluso \u201csobrenaturales\u201d, para cuya descripci\u00f3n era menester apelar a la operatoria de part\u00edculas, fuerzas y vibraciones que por el momento escapaban a las lentes de la ciencia.<\/p>\n\n\n\n<p> Se puede agregar asimismo que lo sucedido con Onofroff en Buenos Aires convalida investigaciones recientes que se\u00f1alan de qu\u00e9 manera los \u201ccharlatanes\u201d, o ciertos personajes que habitan los bordes de las pr\u00e1cticas aceptadas por las academias, son protagonistas esenciales en los procesos de difusi\u00f3n y recepci\u00f3n de conocimientos y t\u00e9cnicas.El siguiente y \u00faltimo desaf\u00edo que citamos del hipnotizador, figura en el diario La Publicidad de Barcelona, en 1917. La publicaci\u00f3n se hace eco de la detenci\u00f3n de Onofroff tras una funci\u00f3n en el Teatro Excelsior de Lima, Per\u00fa. \u00c9ste, seg\u00fan su rutina, invit\u00f3 a varias personas a subir al escenario para realizar sus pruebas. Un joven empleado participante, una vez concluida la prueba, no sal\u00eda del estado de hipn\u00f3sis, pese a que \u201cel c\u00e9lebre fascinador puso en pr\u00e1ctica cuantos procedimientos se emplean para conseguir aquel efecto (\u2026) La confusi\u00f3n fue tremenda. <\/p>\n\n\n\n<p>El enfermo fue sacado del teatro y conducido a un manicomio, sin esperanza de que recobre la raz\u00f3n. Onofroff qued\u00f3 en poder de la polic\u00eda. (\u2026) Est\u00e1 en tr\u00e1mite el proceso ante los tribunales, y mientras tanto, permanece en el manicomio el desgraciado joven y Onofroff en la c\u00e1rcel aguardando la sentencia.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><br>No conocemos el final de esa historia, pero s\u00ed que Onofroff continu\u00f3 ejerciendo su oficio y que falleci\u00f3 a fines de 1930. <\/p>\n\n\n\n<p>FUENTE: Baradero Te Informa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A comienzos de marzo de 1895, llega a la ciudad de Buenos Aires un hombre que r\u00e1pidamente se convierte en la m\u00e1xima atracci\u00f3n de los teatros porte\u00f1os. Durante tres meses su nombre habr\u00e1 de aparecer con insistencia en los principales diarios de la capital. 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